Acualmente en "atrévete a pensar con libertad"

miércoles, septiembre 12, 2007

LA CONVERSIÓN DE D. FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS.

Lo reconozco, D. Federico no es santo de mi devoción pero, tras sus largas vacaciones, tenía ganas de escuchar su primer programa. Hay que reconocer que, se comparta o no sus puntos de vista, tiene mucho arte. Por eso mi gran sorpresa no fue comprobar que no ha perdido ese estilo propio de ataque directo y mordaz a sus enemigos, sino ver como alguien, cuya principal característica es la parcialidad, con motivo del nacimiento del nuevo partido de Rosa Díez, la alternativa al PSOE, se mostraba partidario de la pluralidad política e, incluso, de darle cancha desde su programa. ¿Se nos habrá convertido D. Federico?


El pasado lunes 3 de septiembre, sobre las 6.30 de la mañana,
decía D. Federico entre otras cosas: "Menos mal, menos mal que aparecen partidos nuevos para hacer lo que los partidos grandes son incapaces de hacer por ineficacia, por burricie o simplemente por corrupción; porque están dispuestos, con tal de llegar al poder, (…) a abdicar de cualquier principio, a romper cualquier criterio, a traicionar a sus votantes en lo que sea. (…). Es decir, los ciudadanos van a votar asqueados, escupiendo, y tapándose la nariz. No hombre no, no hombre no. Si España se salva, cosa difícil porque zapatero está en enterrarla, (…), si se salva España no será, ni por lo que deshace el PSOE, ni por lo que hace el PP".

Pero, en mi opinión, detrás de esta aparente conversión al pluralismo democrático de D. Federico no hay nada más que una repetición de la estrategia que en su día utilizó con Ciutadans para presionar desde la COPE al PP, con la finalidad de que éste girara, más aún si cabe, hacia ese centrismo liberal y moralmente relativista que tanto le gusta. Al menos, mientras llega esa conversión tan esperada de D. Federico, quien parece el propietario de dicha cadena, y mientras éste levanta el veto que tiene puesto a las otras alternativas, las que además de españolas defienden la vida, la familia y las raíces cristianas, los responsables de la COPE se podrían plantear que aparte del PSOE, el PP, hoy por hoy, no defiende los valores cristianos que defiende su cadena y, por tanto, tienen la obligación moral de denunciarlo con el mismo hincapié que lo hacen con el PSOE.

ENLACES RELACIONADOS:

· RÉPLICA A JIMÉNEZ LOSANTOS [3/6/2005]

· JIMÉNEZ LOSANTOS REITERA SUS ATAQUES A AES [9/6/2005]

· AES GANA EN LOS TRIBUNALES A JIMÉNEZ LOSANTOS [17/2/2006]

martes, agosto 28, 2007

EL FIN DE LA GUERRA DE LAS BANDERAS.


En el último episodio de ese más tira que afloja, entre los nacionalistas y el Estado de derecho, que supone la llamada guerra de las banderas, la mayoría de los medios de comunicación han pasado por alto un detalle más grave, si cabe, que la tomadura de pelo que supone colocar solamente veinte minutos la bandera española en el ayuntamiento de Bilbao: nuestra bandera nacional no ocupaba el lugar preeminente y de máximo honor, tal y como establece en sus artículos tercero y sexto la Ley 39/1981, de 28 de octubre, por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas; quedando, por su posición, subordinada a la ikurriña.

Dicho conflicto, creado solamente por los independentistas, dura ya casi 30 años. Tiempo excesivo sin que ninguno de los gobiernos que hemos tenido, hasta la fecha, haya hecho lo suficiente para solucionarlo; dejando pasar el tiempo por un oportunismo político que, a cada día que pasa, hace más difícil su solución.

Las consecuencias principales de esta situación son dos: por un lado, la posición de fuerza que se está dejando tomar a los nacionalistas, que les permite avanzar en la destrucción de la Constitución y de la Nación española, y por otro, la pérdida de la confianza de los españoles en el Estado de derecho, al ver día a día como éste, por ése y otros asuntos, es incapaz de garantizar sus derechos e imponer sus obligaciones a todos los ciudadanos, lo que, a la larga, se traducirá en el descrédito del sistema democrático, que ya se vislumbra por el continuo incremento de la abstención electoral, y que podría traer nuevas formas de populismo totalitario.

Cuando el 16 de mayo un estudiante español, junto a otros compañeros, fue detenido
por robo y ultraje a la bandera letona, a muchos les pareció excesiva la pena de hasta 6 años de cárcel con la que podía pagar su gamberrada. Probablemente, lo único que pretendían era llevarse un recuerdo de su viaje, un souvenir, más original que unas toallas sustraídas en un hotel. Y estoy seguro, de que, alguien que pertenece a una generación que no ha sido educada en el respeto a los símbolos nacionales, desconocía la gravedad de su delito: ultrajar un símbolo nacional equivale al ultraje de la propia Nación.

Si a los responsables de cualquier organismo oficial, que intencionadamente no colocan nuestra bandera nacional, la de todos, tal y como marca la ley, se les acusara de ultraje a la bandera, se les mandara unos cuantos años a la cárcel y se les inhabilitara de por vida para un cargo público, se terminaría la guerra de las banderas.


Por cierto, si piensan que este problema es exclusivo de las regiones gobernadas por los nacionalistas, les invito a que se den un paseo por Almuñécar (Granada) donde, además de dos instalaciones deportivas municipales, podrán ver un centro de salud, dependiente de la Junta de Andalucía, gobernada por el PSOE, en los que la única bandera que ondea al viento, en contra de lo que establece el
art. 4 de la Constitución española, es: la de Andalucía.

miércoles, julio 18, 2007

EL PP Y SU INSUFICIENTE REFORMA DE LA LEY ELECTORAL.


D. José Manuel Otero Novas, en una reciente entrevista al semanario Época (25.05.2007), reconocía que el sistema electoral español fue aprobado durante la Transición, con carácter provisional, solamente para el periodo constituyente; con el fin de que, por consenso, todas las fuerzas políticas sancionaran la Constitución. Además, resaltaba el hecho de que, dicho sistema, prácticamente impone un bisagrismo -antidemocrático- que hace que las minorías tengan casi tanto peso como las mayorías.

La pasada semana D. Mariano Rajoy nos sorprendió con su propuesta de reforma de la ley electoral. Un radical cambio de postura por parte de alguien que hace poco, en el programa “tengo una pregunta para usted”, se negó rotundamente a aceptar dicha posibilidad, a pesar de reconocer que dicha ley perjudicaba a su partido.

Parece que las últimas elecciones autonómicas y municipales han hecho recapacitar al principal partido de la Oposición. Seguramente, el hecho de que haya perdido el gobierno de ayuntamientos y comunidades, en los que su partido ha sido el más votado, ha tendido que pesar mucho en ese cambio de posicionamiento.

Muchos votantes se alegrarán de que, al fin, alguien se decida a afrontar una necesaria reforma, demorada por todos los gobiernos anteriores, precisamente, por las cesiones a los nacionalismos que son los más beneficiados por nuestro sistema electoral. Pero, en realidad, la reforma que propone el PP es un parche que no soluciona el problema.

El principal problema del PP es que, a diferencia del PSOE que cuenta con IU, no tiene ningún partido nacional con quien gobernar. Por lo que su reforma, aunque posibilitaría que siempre gobernara el partido más votado, no le garantiza la gobernabilidad si no obtiene mayoría absoluta. El PP tendría que seguir tendiendo la mano a las minorías nacionalistas, pagándoles el precio que quieren: la liquidación de España.

La reforma que nos propone es claramente insuficiente, ya que no garantiza, tal y como establece la Constitución en el art.1.2, que la soberanía nacional resida realmente en el pueblo; seguiría impidiendo que los ciudadanos elijan libremente a sus representantes y que el voto de todos los españoles compute por igual. Reformas de la ley electoral, como las listas abiertas o la modificación de la Ley d'Hondt, para garantizar que el número de escaños que obtenga cada partido sea el equivalente al que se obtendría con una circunscripción única, son más importantes que garantizar que gobierne la lista más votada.

La razón por la que, los dos principales partidos, no se plantean emprender una reforma a fondo de la ley electoral, radica en el miedo que tienen a perder su estatus de partidos mayoritarios. Ya que, La reforma de la Ley d'Hondt, posibilitaría que otros partidos nacionales les hicieran sombra o, incluso, pudieran llegar a sustituirlos. Y es que, para los que el poder no es un medio para alcanzar el bien común, sino un fin en sí mismo, no hay ningún impedimento en dejar que gobiernen las minorías a cambio de poder sentarse en el sillón presidencial.

España necesita una segunda Transición; pero no la que ha puesto en marcha zapatero, dinamitando el estado y la constitución mediante las reformas estatutarias, sino una que proteja a nuestra Nación de los anticonstitucionales nacionalismos; y, para esto, los españoles necesitamos pasar de la democracia representativa, a la participativa.

viernes, julio 06, 2007

Familia, Zapatero y otras incompatibilidades.


José Luís Rodríguez Zapatero ha conseguido sorprendernos a todos con una medida encaminada a fomentar la natalidad en España. Pero, ¿qué hay detrás de esa ayuda directa de 2500€ por cada hijo nacido o adoptado en España?

Es de todos conocidos el aprecio de nuestro Presidente, y de sus socios, por la familia; así que nadie tendrá dudas de que, cuando afirmó en el Debate sobre el Estado de la Nación que: “España necesita más familias con más hijos para continuar con el proceso alcanzado en los últimos tres años” y que “las familias necesitan más apoyo para estos hijos y más recursos para criarlos”, estábamos ante un “anuncio estrella” encaminado a desviar la atención de la pésima gestión del ejecutivo en asuntos, tan graves, como la negociación con ETA, el atentado en el Líbano, la prometida y pendiente reforma fiscal, la desintegración de España vía reformas estatutarias, la incipiente crisis económica, etc.…

Lo primero que tendríamos que plantearnos es por qué ahora y no hace tres años. Mejor aún, por que no cumple la promesa electoral del PSOE en el 2002 ,en que se comprometieron a dar 3000 € y 6000 € por el segundo y tercer hijo respectivamente. O, por qué, la pésima gestión económica del gobierno ha permitido una subida asfixiante de los intereses hipotecarios, mientras las familias perdían su poder adquisitivo. O, cómo, si está por la labor de promocionar la natalidad, ha legislado a favor de la investigación con embriones humanos o ha mantenido la ley del Aborto, ley que ha conseguido, desde su aprobación, que se asesinen un millón de seres humanos en España. Claro que, en todos estos temas (excepto en el de los intereses), la Oposición, cuando gobernó, hizo más o menos lo mismo.

Luego tenemos todas esas leyes encaminadas a acabar con la familia. Como la ley del Divorcio Express que ha favorecido que actualmente de cada cuatro matrimonios, tres acaben en ruptura familiar. La ley del matrimonio homosexual, que ha equiparado en derechos dos realidades totalmente distintas, tanto en su composición como en sus aportaciones positivas a la sociedad, incluida, entre éstas, la natalidad. Así como ese intento de impedirnos dar la formación moral y religiosa que queramos para nuestros hijos, mediante la tan conflictiva asignatura de Ecuación para la Ciudadanía que, de manera totalitaria, pretenden imponernos mediante amenazas; negándonos, incluso, nuestro derecho constitucional a la Objeción de Conciencia.

La familia es uno de los pilares de la sociedad, pilar que, necesariamente, tienen que eliminar los que se dedican a la llamada ingeniería social, que persigue transformar la sociedad tradicional mediante su sustitución por otra formada exclusivamente por seres individualistas y hedonistas, fácilmente manipulables por quien tenga el poder.

Entre las ayudas que necesitan las familias españolas, por supuesto, están las económicas. Están necesitadas, desde hace varias legislaturas, de un amplio paquete de medidas que equiparen las ayudas españolas a las que existen en Europa, y, aunque a nadie le amarga un dulce, lo que no necesitan son regalitos encaminados a comprar sus votos. Pero, lo que las familias españolas verdaderamente necesitan, es que la sociedad reconozca que, la familia, asentada sobre el matrimonio único entre un hombre y una mujer por amor abierto a la vida, entre todos los tipos de uniones que existen, es la que más aportaciones positivas tiene para la sociedad; y, dicho reconocimiento, en forma de contraprestación, traerá las necesarias ayudas; porque, la sociedad que valora y ayuda a la familia, se ayuda a sí misma.

miércoles, junio 06, 2007

POBRE ZAPATERO.


Seguro que, alguna vez, tras un día en que todo nos ha salido torcido, hemos deseado no habernos levantado. Pero, viendo a Zapatero últimamente, más que no haberse levantado, habrá deseado ser un oso para “hibernar” todo lo que le queda de legislatura.

Que si monta con toda su ilusión la “Alianza de Civilizaciones” y no encuentra quien quiera presidirla. Que si promociona a Sebastián y apoya Simancas y se pegan el batacazo; y con todo el dolor de su corazón tiene que ofrecer sus cabezas, la de Sebastián y Simancas, claro, para que su estado plurinacional no se quede huérfano. Que si los ciudadanos, siempre preocupados en cosas de poca monta, como la vivienda, la educación, la sanidad y, en definitiva, en llegar a fin de mes no comprenden su “macro-visión” de estadista. Que si tanta dedicación a los demás para que luego le critiquen que se tome un día, ¡uno!, de descanso familiar; pero si lo tenía todo previsto, había quedado con “Su” Majestad para que le sustituyera en el desfile de esa ONG - pacifistas armados sin fronteras -, antes conocida por las Fuerzas Armadas.

Y ahora los de ETA, después de todo lo que ha hecho por la paz, legalizando a Batasuna (ANV) y permitiendo que vuelvan a las instituciones; con lo que le ha costado mirar a otro lado mientras ETA seguía matando, extorsionando y rearmándose. Y, si no le creen, que les pregunten a Otegui y a De Juana; si al menos hubieran mantenido la tregua hasta las elecciones: encima de cornudo, apaleado. Cuanta humillación tiene que sentir, el pobre, mientras esa “oportunista” oposición le pide adelantar las elecciones generales.

Pero claro, las desgracias, nunca vienen solas. Y si no, que se lo digan a los “expañoles” que todos lo días se consuelan pensando que: no hay “Zapatero” que cien años dure.